La familia Can Banal

“ Nosotros, Maria y Stendert, llevamos esta negocio familiar desde hace muchos años. Alguna vez nos ayudan nuestros hijos Luuk (93’) y Saskia (02’). De vez en cuando durante el transcurso del año y particularmente durante la temporada alta (julio & agosto) nos acompañan voluntarios, muchos jóvenes y entusiastas que forman parte de nuestro equipo. ”

Holandés de origen, Stendert ya pasaron los 30 años llevando Can Banal. Mientras Maria, nació en Suecia donde sus padres llegaron desde España en los años 60’. La finca como la masía de Can Banal, es tanto nuestro negocio como vivienda durante todo el año. Venimos de profesiones bastante diversas; Maria estudio interiorismo y varias técnicas de vidrio artístico y Stendert hico agronomía tropical y mas tarde carpintería. Juntos, hablamos 7 idiomas y entendemos algunos pocos más. Seguramente esta mezcla multifacética, nos conecta con diversos intereses y actividades, especialmente en el ámbito del mantenimiento de la finca y casa, su bosque, los animales y el turismo.

«Después de tantos años transcurridos, nos motiva seguir compartiendo nuestros criterios con personas que valoren el hecho de destinar su tiempo de ocio en un entorno respetuoso con la naturaleza. Optamos por la sencillez sin renunciar a la hospitalidad y el servicio básico».

Esperamos de estar comprometidos con quien nos visita o ayude, cada uno con sus propias aptitudes y ofrecer lo mejor de nosotros para lograr hacer que su estancia sea lo más agradable y memorable posible.
«Después de tantos años transcurridos, nos motiva seguir compartiendo nuestros criterios con personas que valoren el hecho de destinar su tiempo de ocio en un entorno respetuoso con la naturaleza. Optamos por la sencillez sin renunciar a la hospitalidad y el servicio básico».

Esperamos de estar comprometidos con quien nos visita o ayude, cada uno con sus propias aptitudes y ofrecer lo mejor de nosotros para lograr hacer que su estancia sea lo más agradable y memorable posible.

Historia ( El antes y el después )

Can Banal es una antigua masía – granja Catalana y también “teuleria” (una tejería), que data del siglo XVI. Hemos mantenido el nombre original de la casa (Can) que es; “Banal” de la familia que habitaba esta masía. Ellos siendo labradores – payeses, iban ampliando la casa a medida que la familia aumentaba, cuyo edificio ha tenido varias fases arquitectonicas.

Justo al lado, donde hoy está la barbacoa, hubo un horno de cerámica de donde se horneaban las tejas para el tejado de Can Banal y para las casas del vecindario. Hoy, queda solamente la boca del horno y los contrafuertes de la supuesta chimenea mientras que la chimenea ha desaparecido completamente.

Se nos a sido contado por diferentes personas que; o bien nacieron en Can Banal o bien vivieron como «masovers» (caseros o cortijeros), que Can Banal era tanto una casa de parto como una casa de fiestas y bailes. Cuando una mujer, del los alrededores, se le aproximaba el momento del parto, bajaba de su aldea a Can Banal para reunirse con la comadrona para así tener la ayuda adecuada. Así es que han ido naciendo varias personas en Can Banal y que aun nos visitan a veces algunos de ellos. Y en los años 50′ en una sala grande, del piso del medio, se organizaba baile con orquesta donde acudían los jóvenes para recrearse y conocerse. Hemos tenido el placer de conocer parejas, hoy ya mayores, que una vez se hicieron novios… en Can Banal. Momentos hermosos de los ciclos de la vida.

A mediados de los años 80′ unos jóvenes holandeses decidieron comenzar un proyecto de negocio por la zona de los Pirineos Españoles. Se habían conocido a través de una asociación naturista en la ciudad Breda (sur de Holanda) y eran sobre todo aficionados a la ornitología. Con la ilusión de compaginar sus intereses, aficionados a la vida rural creando un negocio nació Can Banal como camping. Al encontrar ellos esta finca que ofrecía tanto un gran edifico conjuntamente con otros, campos aterrajados y bosque que envolvía la finca, la idea de negocio fue madurando hacia camping. Abrieron 1987 con la determinación de crear una zona para acampar muy unida a la naturaleza.

Ellos eran; Kees, Anja, Jop y Stendert. Desde principio hubo gran respuesta por parte del publico holandés y hoy vamos recibiendo ya la 3era generación de quienes llegaron aquí en sus inicios. Cuenta quien vino a Can Banal en los 80′ que las infraestructuras eran mínimas. Bolsas de agua colgadas de los arboles para tomarse una ducha, pocos arboles por las parcelas para obtener sombra, solamente placas solares para un mínimo uso de electricidad (con el resultado de cortes de luz habituales). Este espíritu de colonos vanguardistas fue la base que hizo que a muchos visitantes realmente les encantara Can Banal… y sigue encantando.

Con los años los otros socios quisieron salir del proyecto. Así fue que Stendert se quedó con Can Banal y …con el gran labor. Los primeros años sin los socios originales, llevó Can Banal conjuntamente con Margriet Coumans y nació 1993 el hijo de ambos – Luuk. En el 2000, Margriet partió y pasando un tiempo Stendert conoció a Maria y en el 2002 nació la hija – Saskia, de ellos. Juntos han emprendido la reforma del edificio y desde 2012 también se ha incorporado alojamientos independientes como apartamentos turísticos. Juntos han ido llevando Can Banal hasta 2016 cuando Stendert se jubiló. Desde 2017 Maria lleva las riendas hacia el futuro con nuevos retos.

Preguntas frecuentes

VOLUNTARIADO

Si desea unirse a nosotros, ya sea una vez por semana, un mes, un puñado de veces al año, o residencialmente por 1 o 2 semanas, nos encantaría saber de usted. Sólo contáctenos con un poco de información sobre sus intereses, habilidades y disponibilidad (C.V.s son bienvenidos).

Ayudar en verano

 

Para que Can Banal funcione en verano necesitamos ayuda. ¿Te gustaría ayudarnos en verano – julio y agosto?

Nos dirigimos a quien piensa que combinar vacaciones con tareas le va ofrecer, tanto una experiencia de trabajo como una divertida y memorable estancia. El salario es bajo y solo vale la pena teniendo muy en cuenta que uno no tiene que contar realmente con gastos, menos de los personales, así como el traslado hacia y desde aquí, ya que alojamiento y todas las comidas están incluidas durante su trabajo-estancia. Se estará aquí bajo concepto de voluntariado.

Pedimos a quien quiera venir que se comprometa en ayudar de 6 a 7 semanas continuas, desde aproximadamente el 10 de julio hasta el 20 de agosto. Principalmente se trata de hacer relaciones públicas conjuntamente con otras actividades. Estar abierto a aprender, ser atento, dispuesto, amable y versátil son la base para el bienestar de todos; tanto visitantes como personal. Esta es la esencia por la que muchos huéspedes y personal regresan. En recompensa esperamos que puedas desarrollar las actividades que te gusta hacer, sobre todo senderismo y barranquismo.

¿Qué buscamos?

 

Buscamos personas que sean alegres, atentos, dinámicos, de mente abierta para trabajar con público, capaces de gestionar y hacerse entender en Inglés (si no es perfecto, pero con facilidad y sin miedo) y que tiene un sentido común en el trabajo en equipo. La mayoría de nuestros visitantes son familias de Holanda y Bélgica. Parte del equipo será holandés y otra española o de cualquier otro país del mundo. Es por eso que dominar el idioma del inglés es muy importante, tanto para dar un buen servicio a nuestros visitantes, como para comunicarse con tus compañeros. Por supuesto otras lenguas europeas como holandés, francés o alemán es una gran ventaja. Eso si volvemos a subrayar la importancia del ingles…y que te guste dormir en tienda de acampar.

¿Qué tareas se realizan?

 

• servicio de bar y tienda
• atención al cliente, relaciones públicas
• inscripciones, registros y pagos
• información turística
• limpieza y mantenimiento de las zonas comunes como las zonas de uso del personal
• revisión de los baños públicos y limpieza de los aseos del personal
• ayudante de cocina y lavavajillas

No se preocupe si no tiene conocimiento o experiencia en algunos de estos campos mencionados. Habrá unos días de introducción y enseñanza al inicio. Tendrás un esquema predeterminado de trabajo en torno a 40 h/sem, distribuidos entre 4 a 6 días de trabajo continuos y seguidos 1 a 2 días libres. Se ofrecen todas las comidas, una parcela privada donde puede poner su tienda de campaña (si no tiene, Can Banal tiene algunas a prestar) y una sala grande para uso del personal donde guardar objetos privados.

Voluntariado · Prácticas

En Can Banal siempre hay para hacer y tu puedes poner tus habilidades y conocimientos hacia un fin benéfico y esperamos con el tiempo aquí poder intentar algo nuevo que normalmente no podrías hacer y recoger nuevas habilidades. A veces necesitamos ayuda con construcción, pintura, limpieza de bosque, mantenimiento…mientras que tu formas parte de nuestra comunidad con alojamiento y comidas incluida, te vamos introduciendo en las tareas de la finca.

Para saber mas contáctanos y cuentanos sobre ti y tus intereses.

¡Tenemos innumerables oportunidades al aire libre y al aire libre para compartir habilidades, ganar experiencia y ayudar al planeta!

Nuestras oportunidades actuales incluyen:

Mejorar nuestra pradera de tiza · Desarrollo y mantenimiento de nuestro jardín de hierbas · Willow Coppicing · Desarrollando y manteniendo nuestro pequeño jardín de alimentos · Desarrollo y mantenimiento de nuestro pequeño jardín forestal · Mantenimiento general del sitio · Trabajos impares en nuestro Eco Lodge & around site · Ayudando a nuestro Equipo de Educación (oportunidades ocasionales disponibles para personas con experiencia relevante) · Las tareas al aire libre son dependientes estacionalmente, así que tiende a ser un caso de mucking adentro con lo que necesita ser hecho en el momento de visitarnos. · Se pueden requerir cheques DBS (anteriormente cheques CRB).

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